Aquí no eres un número. Somos un gimnasio familiar donde los profesores te conocen por tu nombre, te corrigen la técnica y te acompañan en cada avance. Sin esperas eternas por una máquina.
En 1987, vio la luz el Gimnasio Bardi con un sueño: unir a nuestra familia en una pasión compartida y crecer juntos. A lo largo de los años, hemos evolucionado de una iniciativa familiar a convertirnos en una entidad profesional del Fitness, sin perder jamás nuestro ambiente cálido y familiar.
En el Gimnasio Bardi no solo fomentamos la actividad física — creamos un espacio donde la energía positiva y los momentos agradables son esenciales. Consideramos el ejercicio como un estilo de vida, una vía para mejorar la salud y desconectar de la rutina diaria.
Desde nuestros comienzos, fuimos pioneros: en 1989 introdujimos la Aeróbica Brasil en las playas, el Step Reebok en 1991 y el Slide Reebok en 1992. En Artes Marciales, formamos a un medallista de oro en los Juegos Panamericanos 2007 en Brasil.
— Pamela Aboitiz y Fernando Bardi
Llevamos 37 años cuidando a cada persona que entra por esa puerta. La diferencia se nota desde el primer día.
Evaluaciones, programas personalizados y disciplinas para todos los niveles y edades.
Equipamiento completo con máquinas TuffStuff y Club-Tek, pesos libres y guía experta. Evaluación de composición corporal incluida.
Programas diseñados según tus metas con evaluación mensual de progreso. Planes desde 2 hasta 5 días por semana.
Karate, Kung Fu y Taekwondo. Instructores de elite — formamos al medallista de oro panamericano 2007.
Sesiones en máquina Reformer con instructores certificados. Ideal para rehabilitación, postura y tonificación.
Más información: @activa.pilatesreformer
Atención kinésica especializada. Rehabilitación deportiva, funcional y músculo-esquelética con kinesiólogo licenciado.
Planes especiales para empresas y colegios. Contáctanos para cotizar según las necesidades de tu organización.
Personas reales que encontraron en Bardi algo que una cadena nunca les dio: un lugar donde los conocen.
Desde el primer día me sentí acogida. Los profes me saludan por mi nombre, saben en qué estoy trabajando y me van corrigiendo la técnica. He progresado más acá en unos meses que en años por mi cuenta.
Entro, hago mi rutina completa y salgo tranquilo. Las máquinas siempre están disponibles y los profes pendientes si necesitas algo. Es el tipo de gimnasio donde realmente puedes enfocarte en entrenar.
Llegué con una lesión en la rodilla y súper asustada. Los profes me armaron un plan de recuperación y me fueron adaptando la rutina para no forzar. Nunca me sentí sola en el proceso — eso para mí lo es todo.
Mis dos hijos entrenan karate y yo aprovecho para entrenar en la sala. Es un gimnasio que se siente realmente familiar. Nos conocemos todos, los cabros se hicieron amigos. Bacán el ambiente que tienen acá.
Tengo 58 años y después de años sin hacer nada me animé a volver. Me recibieron como en la casa. Me armaron un plan súper a mi ritmo, sin apurarme. Hoy voy 4 veces por semana y me siento mejor que a los 40.
Lo que más me gusta es la buena onda del lugar. La gente te saluda, los profes están siempre atentos y te sientes en confianza. Se siente como un barrio. No me veo entrenando en otro lado.
Estamos en La Reina, Santiago. Visítanos o contáctanos por cualquiera de estos medios.
Déjanos tu consulta y te contactamos por WhatsApp. Así uno de los profes puede responderte personalmente.